KRANK

19 Oct

Parece mentira, a veces, cuando estás más débil de lo normal, se potencia un sexto sentido que te enseña a valorar la vida. A valorar todo lo que normalmente tienes y ahora por sentirte débil no puedes aprovecharlo. Hace 3 días yo estaba bién. Sin ningún problema de salud ni nada. No es que ahora esté muy grave… Pero tengo fiebre, tos, me duelen los huesos, la cabeza me explota, etc… Lo que coloquialmente llamamos: GRIPE. Pues hay muchas cosas que podía hacer y hoy no puedo. Éso hace que lo valore más. Imaginaos si no se tratase de una gripe… podría tratarse de algo más grave. Supongo que aún valoraría más las cosas. Es triste tener que llegar a éstos extremos para lograr ver el valor de las cosas. Pero es así. Es cierto el refrán de “Nunca sabes lo que tienes hasta que lo pierdes “.
Me encantaría sentarme en mi jardín y empezar a leer el libro nuevo que la semana pasada me compré. No puedo. Mi vista no aguanta. Además me caigo de sueño todo el día. Me gustaría sentarme 3 horas delante del PC para hablar con mis amigos y muy especialmente con mi niño. Pero no puedo mucho tampoco… Me mareo y me duermo. Me gustaría cocinar algo guay, algo sabroso… Saborear… No puedo. No siento sabor. Quisiera ver una peli entera (sin dormirme), comiendo palomitas ( sin que me muera de la tos…). Quisiera escuchar mis canciones sin que la cabeza me doliera…
Arrrrggg!!! Son ejemplos de cosas cotidianas que hago normalmente cada día, y hoy no puedo hacerlas. Y por esa misma razón, me doi cuenta de lo importantes que son para mi. Mirad todo lo que soy capaz de valorar sufriendo una gripe… Una de dos, o soy muy muy muy exagerada ( kann sein…), o realmente no era consciente de que éstas pequeñas cosas llenan mis días, mis pequeñas alegrías.

Leave a Reply

Your email address will not be published. Required fields are marked *

This site uses Akismet to reduce spam. Learn how your comment data is processed.