Pan para hoy, hambre para mañana.

3 Jul

Paseando por mi blog, hoy, he encontrado un post que escribí en diciembre de 2007. Hablaba de Mallorca, de la riqueza de la isla y de lo mal que hemos gestionado el turismo. Y seguimos haciéndolo… Desde el noviembre de 2008 se ha hecho evidente. La crisis nos ha machacado, como al resto del mundo.

El post era una llamada de alarma. En ese entonces las cosas iban medianamente bién pero ya se veía venir el mal tiempo. Y llegó. Llegó y ha arrasado con los empleados. Me atrevo a decir que solo ha beneficiado a los altos mandos: los empresarios. Ellos están “disfrutando” la crisis. Al haber tanto desempleo tienen una oferta de posibles empleados espléndida. Ahora sí, pueden exigir lo que quieran al precio que quieran. Hay, claramente, dos bandos. Y, claramente, están desequilibrados.

Se habla de una reforma laboral pero nadie deja explicito lo que eso significa y lo que eso conlleva. Todos estamos de acuerdo en que una reforma es necesaria. Pero nadie sabe qué bases debe contener esta. Los más diestros defienden a los empresarios queriendo, cubiertamente, facilitarles el despido de sus empleados. Creando así, a mi modo de ver, más desempleo, más inseguridad laboral y más desequilibrio. Los más siniestros apoyan una reforma pero no se aclaran de cómo llevarla a cabo. Nadie tiene la razón por completo y nadie se ha atrevido a ofrecer un plan que nos guste a todos.

Eso sí, la gente habla y escribe. La gente opina libremente y los de arriba no quieren escuchar. Hace tiempo que en el caso de Mallorca se proponen buenas ideas pero nadie, con poder para llevarlas a cabo, las ha querido escuchar. El otro día me encontré con 10 recomendaciones bastante interesantes. Dichos consejos iban orientados a paliar la estacionalidad que creo que es la peor enfermedad del turismo mallorquín. Y no estaría mal tenerlos en cuenta de cara al invierno que se irá acercando, pues sería una buén colchon sobre el que caer a principios de octubre cuando sospecho volveremos a caer en picado.

Pero no, el Gobierno prefiere pagar 6000 euros diarios a Nadal para promocionar nuestras palmeras y playas cada vez más deterioradas. No interesa buscar más allá. Aún no se dan por advertidos. Aún no se dan cuenta de que el turismo de sol y playa no es una solución a largo plazo y estamos en el límite de su caducidad. Parece que vamos a tener que seguir con la política presente que se resume con esta frase: “Pan para hoy, hambre para mañana.”

Hasta hace poquito el promedio español estaba acomodado. Los jóvenes no sentían la necesidad de estudiar, pues nos conformábamos con el trabajo fácil que nos ofrecía nuestra “amada” isla. Se perdió la ambición y las ganas de mejorar el mundo. Tampoco nadie supo motivarnos y, ahora, sufriremos todas las consecuencias y, pocos, parecen interesados en ayudarnos. Tenemos lo que nos merecemos. No estábamos preparados. Y solo nos hemos dedicado a criticar. Primero, echamos la culpa a los inmigrantes que nos “quitan” el trabajo pero no reparamos que si fuésemos mejores no nos lo “quitarían”. Queremos prioridad solo por ser de dónde somos y, este mundo cada vez más global, no funciona así. Hay más competencia que nunca y no estamos a la altura. Segundo, queremos que nos lo dén todo hecho y no conocemos con profundidad el concepto del esfuerzo. Estamos muy acostumbrados a que las cosas nos vayan bién. Tercero, no nos preocupamos de conocer la verdad, de informarnos correctamente y, así, poder fabricar nuestra rotunda opinión. No sabemos quejarnos ni manifestarnos contra lo que no estamos de acuerdo. No sabemos lo que queremos.

Foto: mescalinne

One thought on “Pan para hoy, hambre para mañana.

  1. Aveces se exagera la actuacion de muchos buenos politicos, es muy facil criticar desde lejos , sin estar al menos medio cerca de todas las decisiones -muchas impopulares- que se tienen que tomar por el bien de muchos -y mal de algunos otros-

    soulheroes.com

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