Tu nombre
Si te llamaras Elvira tu vientre serÃa aún más terso y con más nácar. Pero tan sólo el nombre de Mercedes depositado por mis labios en tu cintura cuajarÃa la forma de esa espuma indecisa que recorre tu espalda cuando duermes de bruces. Respóndeme cuando te diga: Olga, y verás que en tus pechos un [...]




