Si te pegas, no conduzcas

No sé si solo me pasa a mi pero me cuesta mucho sentirme segura en un coche si no soy yo la que lo conduce. No es tan extraño.
Hoy me asusté bastante. En el rutinario camino que hago cada dÃa se me cruzó un conductor temerario. Siento la expresión pero era un “gilipollas”. No sé si se habÃa puesto como meta suicidarse hoy pero casi lo logra. Se trataba de un tipo de estos que se dedica a pegarse al culo del coche que tiene delante. Resulta que yo estaba dentro del coche que iba delante de él. Siempre he sido un poco gafe… Casi sentà que el morro de su coche tocaba el parachoques de atrás del mÃo. La verdad es que yo iba a 120 y me resultaba imposible pasarme a la derecha porque los que estaban en el carril derecho iban a 70 y estaban muy pegados los unos a los otros. Pensé que lo mejor serÃa esperar a ver un espacio suficiente para cambiarme de carril.
Ese hueco no llegaba, con lo que empecé a hacer amagos pisando el freno para que viera la luz roja y se calmara. No sirvió de nada. El conductor temerario iba cada vez más furioso. Asà que decidà meterme en el carril derecho de una vez para que pasase de largo y no por encima de mi. Asà que me tiré a la derecha y frené para acomodarme en la filera derecha. Y pasó de largo sin darse cuenta de que habÃa puesto en peligro mi vida y la de algunos otros conductores.
Este tipo de gente me cabrea. Se creen los amos de la carretera y no respetan a nadie ni a nada. Ellos están orgullosos de ellos mismos y se sienten inmortales. No quiero que esto suene a sermón sin fundamento. Solo me gustarÃa que si uno de estos tipos (tan solo uno) llega a leer esto, se lo piense dos veces antes de actuar de ese modo. No parece justo que gente prudente y responsable muera por inconscientes como estos.
Foto: brew ha ha







Avui faig una crida als alaroners i alaroneres. Cada dissabte hi ha mercat a
Començ a estar un poc farta
Despierto, hoy, con una
Hoy asistà a una clase de economÃa. Básicamente hablamos de macroeconomÃa y fue una de esas clases en las que sales hecha polvo. El profesor no permitió que me despistara ni un segundo. No paraba de hablar y de criticar la economÃa española. Estuvimos un buen rato analizando gráficos, gráficos muy poco alentadores. Realmente me austé. Salà deprimida y con pocas esperanzas. La clase terminó y estábamos todos medio desanimados, pensando que el mundo no funciona y que va a costar mucho que, algún dÃa, llegue a funcionar.
Xerrà vem l’altre dia a classe de la importà ncia del benestar social, especialment, si es tracta d’una societat que conviu amb el turisme. És el cas dels mallorquins. Nosaltres caminem sempre al costat dels turistes. Compartim espai i temps i això pot crear, a vegades, conflictes.
Ara mateix estava passant al ordinador les fotos que vaig fer el cap de setmana passat i m’ha fet ganes contar-vos un poc com va anar. Va ser un cap de setmana intens, d’aquells que es camina molt i es dorm poc.